Profesionales y partidos ponen sobre la mesa los principales retos de la sanidad en un debate abierto en el Colegio de Médicos

Representantes de PP, PSOE, VOX e Izquierda Unida confrontaron sus propuestas sobre financiación, listas de espera, condiciones de los médicos, Estatuto Marco, Atención Primaria, colaboración público-privada, medicamentos y cohesión territorial ante profesionales, pacientes y entidades sanitarias de la provincia

El Colegio de Médicos de Ciudad Real reunió este sábado a representantes de las cuatro fuerzas políticas más votadas en las elecciones generales de 2023 para debatir sobre algunos de los principales problemas que afrontan actualmente la profesión médica y el Sistema Nacional de Salud y conocer sus propuestas ante las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

Participaron Rosa Romero Sánchez, senadora del Partido Popular por Ciudad Real; Rosa Melchor Quiralte, alcaldesa de Alcázar de San Juan y candidata al Senado por el PSOE; el Dr. Fernando Carbonell, médico y senador de VOX por Valencia, y Alberto Parrilla Fernández, enfermero especialista en Obstetricia y Ginecología, concejal de Valdepeñas y representante de Izquierda Unida.

El debate fue moderado por Diego Murillo Herrera, director de La Tribuna de Ciudad Real, y permitió confrontar durante más de dos horas distintas visiones sobre la financiación sanitaria, las listas de espera, la situación de los profesionales, las reformas legislativas pendientes, la relación entre sanidad pública y privada o las desigualdades territoriales. Desde el inicio, el moderador planteó el encuentro como un espacio para conocer y comparar las propuestas de cada formación con claridad.

 

Un Colegio independiente que quiere escuchar a quienes aspiran a gobernar

El presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, Dr. Manuel Rayo Gutiérrez, explicó en la apertura que la iniciativa responde directamente a una de las funciones esenciales de la institución: la defensa de la profesión médica y, a través de ella, de una atención sanitaria con los máximos estándares científicos, técnicos y humanos.

Rayo recordó la conflictividad sanitaria vivida durante los últimos años y subrayó que el Colegio afronta este tipo de encuentros desde una posición “neutral, imparcial, independiente y sin adscripción política”, con el objetivo de conocer directamente las propuestas sanitarias de las principales formaciones antes de que los ciudadanos ejerzan su derecho al voto.

El presidente anunció, además, la voluntad de dar continuidad a este formato cada vez que resulte necesario conocer el posicionamiento de los responsables políticos sobre cuestiones sanitarias concretas. En este sentido, lanzó ya una nueva convocatoria para el 8 de mayo de 2027, con motivo de las elecciones municipales y autonómicas previstas para ese mismo mes.

 

Los profesionales y la sostenibilidad del sistema, en el centro

Aunque con diferencias importantes en las soluciones planteadas, los cuatro representantes coincidieron en situar a los profesionales sanitarios como un elemento fundamental para sostener el sistema.

Rosa Romero defendió la mejora de las condiciones laborales, retributivas y de conciliación de los sanitarios y apostó por actualizar el Estatuto Marco con participación de los profesionales y reconocimiento de las singularidades de cada profesión. También reclamó una mayor cohesión del Sistema Nacional de Salud y una mejor coordinación entre comunidades autónomas.

Rosa Melchor defendió un modelo de sanidad pública, universal y equitativa y vinculó su sostenibilidad a una financiación suficiente. Entre sus propuestas situó un mínimo del 7 % del PIB destinado a sanidad, la mejora de la Atención Primaria, la reducción de las listas de espera y la unificación de los criterios utilizados por las distintas comunidades para medirlas.

Fernando Carbonell puso el acento en la necesidad de que un paciente pueda recibir una atención equivalente independientemente de la comunidad autónoma en la que resida. Defendió una tarjeta sanitaria única, mayor interoperabilidad entre los sistemas informáticos de las distintas comunidades y una mayor capacidad de coordinación estatal, además de insistir en la necesidad de cuidar a los profesionales.

Por su parte, Alberto Parrilla defendió reforzar la Atención Primaria hasta destinarle el 25 % del gasto sanitario y establecer un suelo de financiación sanitaria del 8 % del PIB, avanzando progresivamente hacia el 10 %. También reclamó mejoras en estabilidad laboral, jornadas, guardias y condiciones profesionales, además de una mayor inversión en salud mental y otros servicios actualmente insuficientes.

 

Estatuto Marco y condiciones de los médicos

Uno de los puntos que evidenció mayores diferencias fue la reforma del Estatuto Marco y la reivindicación de un marco específico para médicos y facultativos.

Carbonell defendió expresamente un Estatuto Médico propio que permita negociar directamente las condiciones particulares de los médicos, atendiendo a su formación, responsabilidad y características profesionales.

Romero apostó igualmente por reconocer las singularidades de la profesión médica y por una negociación específica con los facultativos, aunque dentro de una actualización más amplia del marco regulador.

Parrilla consideró necesario actualizar el Estatuto Marco y reconoció que el proyecto desarrollado hasta ahora no ha conseguido cerrar el conflicto existente con una parte importante de la profesión médica, pero defendió mantener un marco común para el conjunto de los profesionales sanitarios en el que se reconozcan las particularidades de cada colectivo.

Melchor defendió continuar la negociación y el diálogo para alcanzar acuerdos que mejoren las condiciones de los profesionales, poniendo el acento en la reducción de jornadas, la limitación de guardias, los descansos y la estabilidad laboral.

 

Las listas de espera, uno de los principales problemas

Las listas de espera ocuparon buena parte del debate y fueron señaladas como uno de los grandes retos a resolver.

Las cuatro formaciones coincidieron en la necesidad de disponer de criterios más homogéneos que permitan comparar datos entre comunidades y evaluar de forma transparente la evolución de las demoras.

Parrilla reclamó aumentar la capacidad asistencial de la sanidad pública, con más profesionales, mayor utilización de quirófanos y consultas y una mejor coordinación entre Atención Primaria y especializada.

Romero vinculó directamente las demoras con el déficit de profesionales y defendió un plan de choque coordinado con las comunidades autónomas, además de una mayor transparencia en la publicación de los datos.

Melchor reclamó unificar el modo de contabilizar los tiempos de espera y convertir en garantía legal el plazo de atención, además de reforzar los centros de salud y mejorar la interoperabilidad de los sistemas de información sanitaria.

Carbonell insistió también en la necesidad de aumentar recursos y profesionales y defendió una mayor capacidad de coordinación estatal para evitar diferencias entre comunidades autónomas.

 

Diferentes modelos sobre la colaboración público-privada

La relación entre la sanidad pública y la privada permitió visualizar otra de las diferencias más claras entre las formaciones.

El Partido Popular defendió la colaboración público-privada como un instrumento complementario del sistema público. El PSOE también se mostró favorable a esa colaboración cuando actúe como complemento y apoyo a la sanidad pública. VOX defendió recurrir a recursos privados cuando sean necesarios para atender a los pacientes, pero con transparencia, control y sin convertir la asistencia en un negocio. Izquierda Unida planteó una posición más restrictiva, defendiendo prioritariamente la gestión pública directa y admitiendo colaboración con empresas privadas cuando determinados servicios lo requieran y bajo criterios de transparencia y calidad asistencial.

 

Pacientes, médicos, estudiantes y profesionales preguntan directamente

Tras la primera parte del debate, fueron los representantes de distintos ámbitos sanitarios y sociales quienes plantearon directamente sus preguntas a los participantes.

Sonia Marchán Espinosa, presidenta de AMUMA, intervino en representación de las asociaciones de pacientes y reclamó fórmulas que permitan garantizar una financiación pública estable, transparente y plurianual para entidades que prestan servicios como atención psicológica, fisioterapia, nutrición, logopedia o ejercicio adaptado.

El Dr. Óscar Quintana Alaminos, secretario general del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM CLM), centró su intervención en la situación del Estatuto Marco y preguntó directamente a las cuatro formaciones si apoyarían un Estatuto propio para médicos y facultativos.

Licinio José Moreno Mozos, secretario del Colegio Oficial de la Profesión Veterinaria de Ciudad Real, trasladó la preocupación de los profesionales sanitarios por las agresiones y pidió conocer las medidas previstas para prevenirlas y proteger tanto a quienes trabajan en el sistema público como a los profesionales del ámbito privado.

Por parte de los estudiantes de Medicina intervino Miguel Ángel Rojas Parra, que llevó al debate las dificultades para cubrir determinadas plazas, especialmente en Atención Primaria y zonas rurales, y las condiciones que encontrarán los futuros médicos al incorporarse al sistema sanitario. Las respuestas incidieron en incentivos, estabilidad laboral, planificación de plazas y mejora de las condiciones profesionales.

Salvador García Sánchez, representante de la Asociación de Visitadores Médicos de Ciudad Real, preguntó por la educación sanitaria de la población y por las medidas para reducir los tiempos de acceso a determinados medicamentos innovadores.

Juan Pablo Trujillo Juárez, presidente de la Asociación de Empresarios del ámbito Sociosanitario, planteó el papel de los conciertos y de los centros privados en la prestación de servicios sanitarios y sociosanitarios, lo que permitió profundizar nuevamente en las diferentes posiciones sobre la colaboración público-privada.

Finalmente, el secretario del Colegio de Médicos de Ciudad Real, el Dr. Pedro Rozas Moreno, formuló dos cuestiones directamente relacionadas con las preocupaciones de la profesión: qué porcentaje del PIB debería destinarse a sanidad y cómo abordar la homologación de los títulos de médicos formados fuera de la Unión Europea garantizando al mismo tiempo la incorporación de profesionales y la calidad asistencial.

 

Financiación y homologaciones

Las respuestas a esta última cuestión reflejaron también diferencias concretas.

Izquierda Unida situó como referencia un mínimo del 8 % del PIB, con incremento progresivo hasta el 10 %. El PSOE defendió un mínimo del 7 %. PP y VOX apostaron por incrementar la inversión sanitaria, aunque sin concretar durante el debate un porcentaje cerrado.

Sobre la homologación de titulaciones extracomunitarias, hubo coincidencia en la necesidad de revisar y agilizar los procedimientos manteniendo garantías suficientes sobre la formación de quienes se incorporan al sistema sanitario.

 

Cuidar a los profesionales, una idea compartida

Las conclusiones evidenciaron que, pese a las diferencias entre modelos y propuestas, hubo un punto de encuentro especialmente claro: la necesidad de mejorar las condiciones de quienes sostienen el sistema sanitario.

Parrilla reclamó inversión, una Atención Primaria fuerte y profesionales con estabilidad y condiciones laborales dignas, resumiendo parte de su intervención en una idea: “Tenemos que cuidar a quien nos cuida”.

Carbonell insistió en la equidad entre territorios, la tarjeta sanitaria única y la interoperabilidad entre sistemas, pero cerró igualmente pidiendo “cuidar a los profesionales” de la sanidad pública.

Melchor defendió una sanidad pública de cobertura universal, financiada colectivamente, con equidad territorial, refuerzo de los profesionales y modernización tecnológica.

Romero concluyó reclamando un gran pacto de Estado por la sanidad y defendiendo que el sistema debe construirse contando con los profesionales sanitarios, a quienes calificó como la “columna vertebral” del Sistema Nacional de Salud.

El moderador, Diego Murillo, destacó al término del encuentro el clima de respeto mantenido durante el debate y la capacidad de los cuatro representantes para confrontar propuestas sin convertir la sesión en un enfrentamiento personal.



Colegio de Médicos de Ciudad Real
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