
17 Ago El Colegio celebra el reconocimiento a tres médicos como Ciudadanos Ejemplares
El Colegio de Médicos de Ciudad Real felicita a los Ciudadanos Ejemplares 2026, reconocidos en la tarde del 14 de agosto en un acto celebrado en el Centro Cultural Antiguo Casino dentro del inicio de la Feria y Fiestas de Ciudad Real.
La ciudad ha distinguido este año a los doctores José Molina Cabildo y Francisco Gómez Díaz de la Rosa, a José Samuel Guerrero Guerrero, a Manuel José Carpintero Manzanares y, a título póstumo, al Dr. Eduardo Rodríguez Sánchez, en una edición especialmente significativa para la profesión médica por el reconocimiento a tres médicos de amplia trayectoria y profunda vinculación con la capital. Para el Colegio, que tres médicos formen parte de los Ciudadanos Ejemplares 2026 es también un reconocimiento al valor social de la profesión médica y a su presencia constante en la vida de Ciudad Real.
El presidente del Colegio, Dr. Manuel Rayo Gutiérrez, asistió al acto acompañado por varios miembros de la junta directiva, en representación de la institución colegial. Con su presencia, el Colegio quiso mostrar su respaldo a los distinguidos y trasladar personalmente su felicitación a los premiados y a sus familias, de manera especial a la familia del Dr. Eduardo Rodríguez Sánchez.
Para el Colegio, José Molina Cabildo, Francisco Gómez Díaz de la Rosa y Eduardo Rodríguez Sánchez reúnen méritos más que reconocidos para recibir esta distinción. Sus trayectorias representan tres formas distintas y complementarias de servir a Ciudad Real desde la medicina: la atención clínica, la vida colegial, la docencia, el cuidado de los mayores, la innovación sanitaria y el compromiso con los pacientes.
El Dr. José Molina Cabildo recibió el reconocimiento con gratitud y humildad, y lo vinculó al afecto de una ciudad a la que pertenece desde su nacimiento y a la que ha procurado servir con honestidad, dedicación y compromiso. En su intervención recordó los valores aprendidos de sus padres y maestros -el esfuerzo, la responsabilidad, la cercanía y el servicio a los demás- y defendió una forma de entender la medicina que va más allá del diagnóstico o el tratamiento.
“Con el paso de los años comprendí que la medicina no consiste únicamente en diagnosticar o tratar enfermedades, sino también en escuchar, acompañar y ofrecer esperanza”, señaló Molina, que dedicó también palabras de agradecimiento a sus pacientes, a sus compañeros, a las asociaciones que impulsaron y respaldaron su candidatura y a su familia. Tuvo además un recuerdo emocionado para el Dr. Eduardo Rodríguez Arévalo y para el Dr. Eduardo Rodríguez Sánchez, ambos muy presentes en su formación profesional y humana.
El Dr. Molina, expresidente del Colegio de Médicos y del Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha, subrayó que las responsabilidades asumidas a lo largo de su vida nunca las entendió como un privilegio, sino como una oportunidad de devolver a la sociedad parte de lo recibido. Cerró su intervención afirmando que los reconocimientos tienen sentido cuando sirven para recordar los valores que una sociedad desea preservar: servicio, solidaridad, cercanía, compromiso y trabajo por el bien común.
También fue reconocido el Dr. Francisco Gómez Díaz de la Rosa, geriatra con más de cuatro décadas dedicadas al cuidado de las personas mayores, especialmente de aquellas en situación de dependencia, fragilidad o institucionalizadas. En sus palabras agradeció la distinción con emoción y humildad, y recordó que su trayectoria en la geriatría ha sido “mucho más que una profesión”, una verdadera escuela de vida.
Gómez puso en el centro de su intervención a los pacientes, de quienes dijo haber aprendido que la medicina no consiste solo en curar la enfermedad, sino también en escuchar, acompañar, aliviar el sufrimiento y respetar la dignidad de cada persona. También dedicó el reconocimiento a su familia, a sus compañeros de los distintos servicios y residencias en los que ha trabajado, a los profesionales que han compartido camino con él y a sus pacientes y familiares, por la confianza depositada durante tantos años.
En su discurso tuvo además un recuerdo especial para los años más duros de la pandemia, en los que muchos profesionales sanitarios dieron mucho más de lo que podía exigírseles y algunos “lo dieron todo”. En una intervención muy personal, habló también de la importancia de la familia, de sus hijos médicos y de la llegada de su nieto Pablo como símbolo de esperanza y futuro tras una etapa marcada por el dolor.
El reconocimiento a título póstumo al Dr. Eduardo Rodríguez Sánchez tuvo uno de los momentos más emotivos de la tarde. Su sobrino, Dr. Joaquín Rodríguez, tomó la palabra en nombre de la familia y recordó a Eduardo no solo como su tío, sino como “el hombre que me enseñó a amar esta profesión y esta tierra”. También evocó la figura del Dr. Eduardo Rodríguez Arévalo, maestro de varias generaciones, y puso en valor el esfuerzo familiar que acompaña siempre a una vida médica de entrega, estudio y servicio.
Los representantes colegiales asistentes al acto transmitieron una felicitación especialmente afectuosa a la familia del Dr. Eduardo Rodríguez Sánchez, pionero de la endoscopia digestiva en Castilla-La Mancha y referente de la medicina ciudadrealeña. Durante más de cuarenta años estuvo vinculado al Servicio de Aparato Digestivo de Ciudad Real, donde contribuyó a introducir y desarrollar una técnica entonces incipiente que acabaría convirtiéndose en referencia regional.
El Colegio hizo extensiva su enhorabuena a José Samuel Guerrero Guerrero, enfermero e impulsor del asociacionismo, el deporte y las tradiciones populares de Ciudad Real, y a Manuel José Carpintero Manzanares, maestro, explorador y divulgador científico, fundador de la Sociedad Astronómica y Geográfica de Ciudad Real.