
21 Nov El Colegio de Médicos participa en las III Jornadas “¿Estamos locos, o qué?” sobre adolescencia y salud mental en Alcázar de San Juan
La Gerencia de Atención Integrada de Alcázar de San Juan celebró el pasado 20 de noviembre, en el Teatro Emilio Gavira, las III Jornadas de Sensibilización para una Adolescencia Saludable “¿Estamos locos, o qué?”, una iniciativa que reunió a más de 700 estudiantes de institutos de Alcázar, Herencia, Campo de Criptana, Villafranca de los Caballeros y Miguel Esteban.
El Colegio de Médicos de Ciudad Real participó en la inauguración institucional a través de su vocal, Dra. Beatriz Serrano, quien destacó “la enorme importancia de promover actividades de prevención primaria y salud comunitaria dirigidas a los jóvenes”, recordando que familias, centros educativos y profesionales sanitarios “son agentes clave en el desarrollo emocional del adolescente”. Serrano afirmó además que el Colegio continuará respaldando iniciativas que contribuyan a impulsar la educación en salud desde edades tempranas.
En la apertura intervinieron también Lucas Salcedo, director gerente de la GAI de Alcázar de San Juan; Pedro Cebrián, vocal del Colegio de Enfermería; Patricia Benito, concejala de Servicios Sociales; y Daniel Patiño, experto en educación sexual.
El Dr. Salcedo subrayó el salto cualitativo de esta edición, que además de las ponencias incorpora un escape room educativo, concursos de vídeo y pósteres creados por el propio alumnado y semanas de trabajo previo en los centros educativos. “La salud emocional es un compromiso compartido -señaló-, y solo avanzamos si caminamos juntos”.
Las jornadas abordaron temas centrales para los adolescentes y su entorno: salud mental y emociones, sexualidad responsable, uso de la tecnología, prevención de adicciones, y acompañamiento familiar y educativo.
El ponente Daniel Patiño insistió en la necesidad de reforzar la educación afectivo-sexual, ante el aumento de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados en población joven.
Durante la sesión de tarde, dirigida a familias y profesionales, se puso el foco en la importancia de construir espacios donde los adolescentes puedan expresar lo que sienten “sin miedo y sin juicio”, promoviendo la prevención real y sostenida.



